"No debemos olvidar en ningún momento –cualesquiera sean las diferencias de apreciación– que las opciones que nos ofrece la vida política argentina son limitadas. No se trata de optar entre el general Perón y el arcángel San Miguel. Se trata de optar entre el general Perón y Federico Pinedo. Todo lo que socava a Perón, fortalece a Pinedo, en cuanto él simboliza un régimen político y económico de oprobio y un modo de pensar ajeno y opuesto al pensamiento del país”. Raul Scalabrini Ortiz

miércoles, 7 de octubre de 2009

Alcides Jorge Pedro Casaretto



Alcides Jorge Pedro Casaretto nació en porteño el 27 de diciembre de 1936 y el 5 de septiembre de 1964 fué ordenado cura en la paquetísima Catedral de San Isidro. El joven cura hizo una rápida carrera y en diciembre de 1976 el papa Pablo VI lo nombró Obispo de Rafaela. En los últimos meses de la dictadura militar argentina Juan Pablo II, también conocido como "Tequieretodoelmundo" lo nombró Obispo Coadjutor de San Isidro. En la tradición católica el coadjutor es, justamente, un ayudante que termina al cabo de un período más o menos corto, haciéndose cargo de todo. Es el caso de Alcides Casaretto (parece que llamarse Jorge es mas cheto) a quien lo nombraron coadjutor en marzo del 83 y en mayo del 85 pasó a ser titular.

Durante dos períodos fue presidente de Cáritas Argentina, desde ahí operó el acercamiento a los nuevos actores dominantes del agro, instalando a Eduardo Serantes y enviando máquinas para hacer leche de soja a las diócesis del interior, y luego presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social. Frecuente columnista de La Nación, expositor en foros y eventos empresariales, su imagen aparecía cada año un par de semanas antes de la colecta "más por menos", siempre desde sus profundos ojos claros. Durante su ministerio episcopal se ocupó fielmente de hacer la "pastoral del poder" - siempre en nombre de los pobres. Gioja y Binner lo consultan con frecuencia Ante el tratamiento de la ley de medios opinó que "no hay ley que ponga a la sombra la discusión por la pobreza"

Algún compañero memorioso refiere haberlo visto en los lugares más oscuros de aquellos tiempos oscuros, esos que él y sus hermanos prefieren cubrir con un manto de perdón y reconciliación.

Ayer, el ex cardenal Ratzinger designó a Oscar Ojea como su sucesor. Al personaje del post aún le restan dos años de mandato y seguramente los gentiles y delicados modos vaticanos le sumarán algunos meses como reconocimiento por los servicios cumplidos.

Quizás a partir de hoy a Alcides Casaretto se le hagan más largos los días en la señorial casona del Obispado de San Isidro y tenga tiempo de pensar si todo ésto valió la pena.

1 se arrimaron al fogón:

nora_giacometto 8 de octubre de 2009, 0:39  

Alguien me puede decir cual es su sueldo,porque tengo entendido que el cura de un iglesia no cobra ,pero los que tienen cierta jeraraquía en la iglesia si lo hacen y se lo paga el estado argentino. Sería bueno que algún periodista blanqueara esos sueldos ante la opinión pública. Y que de una vez por todas se dejara de aportar al la iglesia, porque no hacen una obra de caridad y donan sus sueldos a los que realmente lo necesitan.

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