Menem - Ibañez Padilla o de "Cómo hacer dinero con dinero ajeno"
Diego Ibañez Padilla está en el candelero. Seguramente su libro "Cómo hacer negocios sin dinero", batirá records de ventas y se constituirá en el best seller en las playas del verano. Imagino que será la lectura preferida de las señoras que ceban mates y le leen cosas entretenidas a los maridos mientras viajan hacia La Mansa tratando de ver algo por el espejo retrovisor, tapado casi totalmente por esas calcomanías que testimonian que la familia cumplió con el rito de clase de estar, aunque sea durante unos pocos días al año, en un país serio, que tiene políticas de estado, piensa en el futuro y elige presidentes progresistas.
Bueno, esas son cosas que me imagino porque ni pieno ir a Urugauy ni comprar el libro, ni leerlo aunque me lo regalen, y dudo que me lo regalen, porque si al fin y al cabo la cosa es hacer guita sin guita, o con guita ajena, regalar no forma parte de la ecuación. Aunque haciendo un poco de memoria si por algo se destacó el menemismo fué justamente por hacer regalos, grandes, inmensos regalos.
El joven empresario, propietario de la Estancia "La Cecilia", armó una presentación a todo lujo con transporte (de ida y vuelta), comida y bebida para todos, dando muestras de genuína sensibilidad social. La misma sensibilidad con que, a lo largo de su carrera empresarial ha protegido los intereses que la habían sido confiados para su adminsitración. Cómo por ejemplo, cuando renunció a la dirección titular de Poll-Polledo después de declarar un balance negativo de $ 7,12 millones al 08.09.2000.
Claro que la joya del curriculum de nuestro especialista en hacer "dinero sin dinero" lo encontramos en su participación en las maniobras del estudio jurídico montevideano Vignoli-Laffite-Lublinerman que, según relata el diario El Día "demuestra fehacientemente que mediante mecanismos de otorgamiento de poderes y delegación de funciones se monta en realidad una mecánica probablemente elusoria de los deberes fiscales de los ciudadanos argentinos".
La fórmula Ménem - Ibañez Padilla se suma así a la próxima contienda presidencial y, aunque nadie puede garantizar que llegue indemne a esa instancia, nos garantiza un verano entretenido. Sobre todo ahora que Sandro está mejor.